Contamos con veinte años de experiencia en el entrenamiento a periodistas de radio y televisión en las técnicas de voz y locución de noticias y siempre nos encontramos con una serie de fallos que queremos resumiros en este artículo con el fin de ayudaros a corregirlos.
Los fallos más comunes que debemos evitar son:
- Respecto a la respiración en la lectura: conviene realizar ejercicios respiratorios encaminados a evitar que se oigan las inspiraciones, respirar en medio de las frases y que se pierdan los finales de las palabras.
- Respecto a la velocidad y al ritmo: se debe evitar leer muy rápido, atropellando las palabras o excesivamente lento. El ritmo de la lectura debe ser regular y la velocidad no debe estar reñida con la claridad de la dicción.
- Respecto a la acentuación de las palabras: a veces para dar entonación a la lectura acentuáis dos veces la misma palabra o marcáis el énfasis en palabras átonas como determinados artículos o preposiciones, cuando lo que se debe hacer es dar sentido a la lectura mediante la correcta realización de las pausas y entonación en los signos de puntuación.
- Respecto a la vocalización: Las vocales no deben perder su identidad a lo largo de las palabras y de las frases. Poner especial cuidado en las sinalefas. Cuando una palabra termina y la siguiente empieza con vocal, se deben pronunciar las dos vocales.
Para corregir estos defectos e necesario identificarlos primero. Graba una noticia, fíjate si cometes alguno de estos fallos y trata de corregirlos. Verás como mejora la calidad de tu locución.
Aunque no se puede generalizar, hay unos patrones que pueden servir como guía:
- Se debe partir de la naturalidad, no imitar a los demás sino ser espontáneo para conseguir que una situación preparada, resulte natural.
- Cuando se habla de pie, con el micrófono en la mano, se debe adoptar una postura erguida, con el peso del cuerpo distribuido entre las dos piernas y las plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo.
- El micrófono se debe coger con una de las manos, por la base para que se vea el anagrama de la cadena y con el dedo pulgar situado en la parte de atrás. La mano que sujeta el micrófono debe estar a la altura del pecho de modo que “la alcachofa” esté separada unos quince centímetros de la boca, procurando que no se mueva.
- El brazo libre debe permanecer pegado al tronco con el codo flexionado, de modo que la mano quede a la altura de la cintura para poder realizar con ella movimientos suaves y armoniosos que apoyen y ratifiquen el contenido de la información.
- Si se necesita consultar algún dato, se deben llevar apuntados en una libreta pequeña (libreta de periodista) que permita leerlo con naturalidad. La mirada se debe dirigir continuamente a la cámara, como si hubiera alguien dentro del objetivo. De esta manera el espectador tendrá la sensación de que se están dirigiendo a él.
